
Edito Real del lunes 11/12:
Y un poema de Mario Benedetti que ilustra muy bien la ocasión:
OBITUARIO CON HURRAS
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificadoslos que gritan de noche
los que sueñan de dia
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ládron
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponermos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festerjarlo
a no volvermos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda
Y si te parece poco, aquí te va uno del poeta chileno Luis Concha
La muerte de un dictador
Se va a morir un martes, a las veinticinco
atado a un rosario de oro y platino.
Se oyen las plegarias de trece sumisos,
doce sacerdotes y un macizo obispo.
En los corredores hay viejos sobrinos
guardias pretorianas, más de algún conscripto,
un perro muy triste, algunos vecinos,
la esposa-guirnalda y tres monaguillos.
Y vaga el incienso por los pasadizos
aletea un rezo, muchos crucifijos
en sacros intentos por un equilibrio
quien fuera La Infamia de prusiano estilo.
Rezan los infantes desde el servilismo
y los testaferros de banco y casino.
Mas, calla el obrero, experto en su oficio,
negando banderas ante un duelo indigno.
Ya están al acecho, los del periodismo,
la edición del martes a las veinticinco
redactando el morbo para el pan y el circo.
pues nada concluye, él dejó su estilo.
¿Dónde los laureles, los bronces y brillos
condecoraciones, lo fausto, lo altivo ?
El desdén, la rabia, la soberbia, el ritmo
de marchas prusianas que el pueblo no quiso ?
Se va el dictador sin tener destino
y nos sella a lacre su maldito estilo:
todos oligarcas, todos desunidos
¿Dónde el hombre pobre, dónde el hábil rico ?
Todo bien atado, para varios siglos,
y el martes, ¡ qué importa ! las flores, los cirios,
si el Diablo lo lleva, que por diablo quiso,
que a su muerte diabla, le sobren los ritos.

Lunes,11 de diciembre de 2006
Edito Reales
Tábanos molestando:(6)


