Yo sé que si me pongo a chamullar sobre las pulsiones de vida y muerte los psicoanalistas se me van a enojar. Pero con todos los que ya se me enojaron, bienvenidos a la fiesta. La cuestión es preguntarse por qué carajo la gente tiende a la muerte, a la ausencia de movimiento, a la rutina, al aburrimiento, a la mediocridad del River-Boca. No hay que ser un sacerdote del sexo-dorga-y-rockandroll para asociar esa vida de geriátrico con LA MUERTE. Basta con recordar la infancia.
Intento comprender y me pregunto si esta cuestión que a fin de cuentas nos jode a todos, la muerte, no nos condicionará gran parte de nuestra vida. ¿Cómo se conecta la gente con la muerte?. Porque mierda que es jodido!. La palabrita es una palabrita más. Pero andá a sentarte a meditar en un café, prendete un pucho y pensalo con la seriedad que te pones a pensar el futuro de tu pareja o que no tenés laburo. Si no se te caen los pantalones sos Gardel. Si insistís, vas a bajar la Avendia Argentina corriendo como un psicótico, gritando desesperadamente por tu mamá.
Claro que si te sentás a buscarle la vuelta a la muerte, la muerte te termina buscando la vuelta a vos. Y entonces uno piensa: más allá de todo el circo religioso, en el fondo, ¿la gente cree?. No cree una mierda, hasta el final no cree una mierda. Sólo cree lo suficiente para no pensar más el tema hasta el próximo domingo. ¿Y entonces qué?. Al parecer hay una manera de sobre llevar este gran mambo. El famoso dicho "si no puedes contra el enemigo, únete!". Me voy muriendo yo solito, entonces cuando la hija de puta me venga a buscar yo ni me voy a dar cuenta. Voy entrando de a poquito a la muerte: laburo 14 horas por día, me hipnotizo con la TV, no le doy bola a las cosas esenciales de la vida, como el arte, el río, las bardas. (No vaya a ser cosa de que me sienta vivo y me acuerde que un día todo se va a acabar).
La cuestión es que para sostenerse vivo hay que ser VALIENTE. Y en una cultura cristiana, donde el miedo es ideológicamente fundamental, todo pareciera ser más difícil. Pero para dar la pelea uno puede buscar aliados. Siempre son fundamentales los aliados. ¿Conocen una guerra que se haya ganado sin aliados?. Un aliado para LA VIDA puede ser una peli de KUSTURICA. Allí los personajes están tan vivos que uno no sabe si están locos o cuerdos: la magia la tienen incorporada hasta para ir a mear, y los personajes te transmiten toda esa intensidad de celebrar el instante. Prenden los puchos con magi-click, hablan como Enrique Pinti en pedo, y te miran con cara de Mimo. Y lo mejor de todo, no pueden hacer siquiera un movimiento sin creatividad. Si te sirve yo te tiro la mia, que la escuché de mi aliado neuquino. El pibe se llama El Bicho Bolita y dice "de una que la locura es la cura".

Jueves,18 de agosto de 2005
Ficcionarios
Tábanos molestando:(9)


