
El anuncio muestra una película que habla de libertad y revolución, con un logo que remeda la A anarquista, pero dirigida por James McTeigue (principal asistende de dirección de la trilogía Matrix y de las modernas Star Wars), con un guión para la pantalla escrito por los terribles Wachosky. ¿Una película con aparente contenido social hecha por los más "aventuristas", los mayores amantes del impacto visual del cine de los últimos tiempos?
Encima los protagonistas son Hugo Weaving (lo recordarán como el Agente Smith de Matrix y Elrond, el rey elfo en El Señor de Los Anillos... los más memoriosos lo recordaremos por aquel traba de Priscilla, la Reina del Desierto), la ex-nenita Natalie Portman, y el lujo de John Hurt... ¿qué se trae esta gente entre manos? La propuesta es al menos interesante y, claro, merece que vayamos al cine a verla.
Es en el futuro, pero no dice claramente en que año. Lo primero que nos dicen es que Estados Unidos de América, el moderno imperio romano, ha caído por su propio peso y es ahora un mierdero. El centro del mundo es la vieja Inglaterra, sometiendo y siendo sometida por un régimen opresor y totalitario, en manos de un partido de logos duros rojos y negros que nos meten el dedo en el tujes cuando inmediatamente los asociamos con la swastica nazi, a su vez liderado por un fanático megalómano... interpretado por John Hurt y cuya cara aparece gigantesca en pantallas, afiches y cuadros, como si fuera el Gran Hermano... ¿les recuerda alguna novela, alguna película, un año en particular? Los logos, entonces, son de la IngSoc. Nos quedamos más tranquilos y la promesa de una buena historia se renueva.
Este casi heróico soldado inglés, miembro de un grupo de conspiradores católicos, intentó, la noche del 5 de noviembre de 1605, asesinar a James I, rey de Inglaterra, junto con todo el parlamento, mediante el poco sutil método de hacer volar por los aires todo el palacio de Westminster (ahi donde está el Big Ben) con una considerable cantidad de pólvora. Dicen las malas lenguas que Fawkes fue la única persona que entró en el parlamento inglés con intenciones honorables. El pobre Guy no pudo llevar a cabo su cometido, esa misma noche fue arrestado y luego torturado y ejecutado.
Volviendo al incierto futuro británico que nos muestra la película, un extraño que cubre su cara con una máscara de Guy Fawkes y que se hace llamar misteriosamente "V", intenta repetir la hazaña de Fawkes y provocar la revolución y la caída del tirano. En el camino se cruza con Eavey (Natalie Portman), una chica que sufre silenciosamente el regimen y cuyos padres activistas desaparecieron cuando el Partido tomó el poder.
No quiero entrar en detalles con lo que sucede después. Pero voy a decir esto: la película tiene los ingredientes en su justa medida. Hay muchos guiños y homenajes, la exacta cuota de romanticismo heróico de las novelas y que George Lucas también supo usar en las primeras Star Wars; el constante misterio atractivo (¿quién está detrás de la máscara?), discreto uso de los efectos visuales, Natalie Portman desnuda, y varias bajadas de línea que son -aún en un medio tan poco comprometido socialmente- rescatables y nobles.
Quién diría que el pensamiento sarmientino llegaría al cine moderno, y es que se nos dice desde el comienzo de la película que las ideas no se matan, que un hombre puede morir, pero sus ideas no. Que es necesario, para que la idea sea inmortal, que el hombre no tenga nombre, ni cara. Que para que la gestión de esa idea llegue a una Revolución es preciso que nadie tenga nombre ni cara, que seamos una sociedad y no individuos. En fin, que seamos todos iguales y parte de lo mismo.
Y ese mensaje, para alguien que, como yo, encuentra en los pensamientos socio-políticos aguas muy hondas para nadar, es una invitación al cuestionamiento del propio rol en el entorno que nos toca vivir. Y yo creo, muy modestamente y en serio, que una película que nos hace pensar un poco a la vez que nos mantiene muy entretenidos por dos horas y fracción (si, es de las largas), merece un reconocimiento. No importa (porque ya me veo venir el planteo) que los creadores de este mensaje no sean muy consecuentes con el mensaje mismo, el objetivo se cumple igual. El que esté libre de pecado...
Aquí tengo que pedir disculpas a todos aquellos alzados que creyeron que se ve a la nena en bolas; no es así. Lo que quise decir es que se empieza a ver la experiencia de la Portman, que actúa desde chiquita, ¿o no se acuerdan de aquella Mathilda, en El Perfecto Asesino?
Es agradable verla actuando sin todos los chirimbolos que le pusieron encima en Star Wars, es lindo ver que el papel de la reina Amidala no se le quedó pegado. Y es más linda que comer con la mano, che.
Yo casi siempre recomiendo ver las películas en el cine, especialmente las que tienen gran despliegue visual. Con esta no voy a hacer la excepción, pero insisto en algo: si no alcanzan a verla en el cine, véanla también en VHS, DVD, o la sigla que se les ocurra, pero véanla, que merece mucho la pena.
Rococó
Miércoles,26 de abril de 2006
Cuadrito x Cuadrito
Tábanos molestando:(1)
Hola natalie espero que estes bien escribeme cuando puedas gracias
[Molestá con algo]