I. El Aura

El aura (fuera de un montón de conceptos esotéricos) es un conjunto de síntomas específicos que comunmente se experimenta como una distorsión en la visión y grandes dolores de cabeza, suele ser un estado previo al ataque de algunos tipos de epilepsia; a veces el mismo epiléptico detecta el aura y presiente el ataque. Esteban Espinosa - intepretado por Ricardo Darín - es un epiléptico capaz de sentir su aura, un taxidermista tímido, de imaginación febril y memoria fotográfica, un depresivo abandonado por su mujer. En este marco Espinosa se encuentra con un accidente fatal que de seguro le va a cambiar la vida de manera radical. Nada (subrayado y en negritas) en la vida de Espinosa será igual luego de este hecho; sólo le queda decidir para qué lado torcer la suerte.
Yo no recuerdo que ninguna película argentina haya generado, desde hace ya un buen tiempo, la espectativa que se levantó delante de El Aura. Es que, claro, se trata de la nueva película del director de Nueve Reinas, y también actúa Darín. El avance que se mostró en los cines prometía mucho, y el mismo Darín fue entrevistado en varios medios con respecto de la película. Tanta manija previa es también una yilet: el espectador entra al cine con un estandard de exigencia un poquito más alto que el que acostumbramos llevar a las películas argentinas, porque no a todos nos gusta nuestro cine. Para El Aura yo encontré que la mayoría se fue con la panza llena, al menos era lo que se veía en las caras de los que salíamos del cine el sábado a la una y media de la mañana.
II. Empecemos por el principio: Darín

¿Se acuerdan de aquel personaje de la serie “Mi Cuñado”? ¿Se acuerdan de cómo decíamos que Darín daba perfectamente para el papel de chanta sobrador? ¿Se acuerdan de cuánto lo encasillamos? Ricardo Darín ha ido recorriendo, desde aquellos años, una curva de evolución que mostró su mayor contraste en - me parece - Luna de Avellaneda. Ahi lo vimos lejos de su cliché canchero, lo vimos reflexivo y de capa caida, y le salió bien, varios nos sorprendimos. En esta película la evolución de Darín da otro pasito en ese sentido y de nuevo lo vemos muy lejos del chanta, y de nuevo sorprende la naturalidad del personaje, como si hubiera sido siempre depresivo y apocado. Eso, me parece, habla de una excelente actuación. El primer y pequeño “defecto” de El Aura es, justamente, que a los demás actores (ay) les costó empardar lo de Ricardo Darín. En particular a Dolores Fonzi, esta chica va a estar enojada en todas las películas?
III. Sigamos por el resto
Desde el primer minuto uno se pregunta qué pasa. Las situaciones se presentan incompletas y son como el taller de un taxidermista - donde hay cajones llenos de ojos - oscuras y un poco bizarras. La intriga se planta desde el principio y la tensión aumenta a medida que los ataques de epilepsia de Espinosa nos dejan la pantalla en negro; si al protagonista se le desconecta el mate, al espectador también. Otro recurso finamente empleado es el de no mostrar lo que los personajes están mirando: una hoja con un dibujo, alguien que está en el piso. A pesar de que en un par de momentos la historia se pone un poquito lenta, se recupera antes de que llegue el malestar y oportunamente aparece el tobogán donde las cosas van cayendo de a poco en su sitio y los círculos comienzan a cerrarse.
III. El final (lean tranquilos, no se revela nada)

Antes de ver la película escuche a un par de personas hablar de un final abierto. Incluso escuché a un periodista de espectáculos (ya conocido por botonear los finales de las películas) analizando una dicotomía que, para ser sincero, yo no encontré. El final, bajo mi punto de vista, es redondito y no deja nada colgando. Luego de verla, y preguntando, me encontré con las dos opiniones nuevamente: hay quienes ven un final abierto, hay quienes no dudan de cómo termina la cosa... como será?
Tendrán que ir a verla.
(y si la ven en el cine, mejor)

Miércoles,28 de septiembre de 2005
Cuadrito x Cuadrito
Tábanos molestando:(4)


