
Me di cuenta que me estoy poniendo viejo. No solo por lo que el espejo me devuelve cada vez que nos cruzamos, sino por las reflexiones que atraviesan como relámpagos de lucidez por mi cerebro.
Como dice una amiga: “cuando un pendejo te mira demasiado y te pones nerviosa porque pensás que te quiere robar y no temes que te vaya a violar, ¡estás frita!, sabes definitivamente que estas vieja”.
El asunto de que al entrar a un negocio y la pancita al aire que atiende te diga “señor”, ya no es sinónimo de respeto. Recuerdo como esperábamos antes que los “grandes” te dijeran señor en lugar de “pibe” o “flaco”. Ahora indefectiblemente ese “señor” señala que pasamos al bando de “los grandes”, por no decir de los viejos.

Otro síntoma de que estoy viejo es, no se si la palabra exacta es añorar el pasado, pero si es “evocarlo con cierta nostalgia”, denunciando a la vez la incomprensión frente a lo que ocurre “ahora”. Tampoco significa que “antes” comprendiéramos el presente que nos llevaba como la corriente de un vertiginoso río. En realidad nunca nos llevamos bien con nuestros contemporáneos, convengamos, pero uno se terminó acostumbrando, tanto que ahora hasta “extrañamos” ese pasado.
Sí, definitivamente eso es síntoma de vejez. José Ingenieros decía que “jóvenes son los que no tienen complicidad con el pasado”, y yo ya estoy componiendo tangos en cada reflexión en la que comparo el ayer con el hoy.
Por ejemplo, recuerdo cuando compraba huevos y venían envueltos en papel de diarios o revistas. Allí uno se enteraba de lo que pasaba, quizás un poco tarde, digamos con unos días o una semana de diferido. Pero al menos allí uno volvía a tener contacto con la realidad. ¿Ahora qué?, ¿de qué se entera uno al abrir una bolsa de plástico?. Si quieren también va un ejemplo más puntual. El “bagayo” que uno adquiría, también venía en el interior de un papel de revista o diario artesanalmente doblado. Ahora en una bolsa de supermercado ¿no es indignante?

Otro. Siempre que paso por un basural no puedo soportar la tentación de revisarlo con la esperanza de encontrar algo útil para “reciclar”. Es más, muchos de mis adornos y muebles fueron “adquiridos” en estos yopin de los pobres. Ayer revolví y revolví, no solo no encontré nada de utilidad, sino que además no encontré...a ver muchachos, ¿qué encontraba siempre uno en los basurales?. Ahí revolviendo estaba medio rota, medio quemada o mojada, pero estaba allí como un tesoro esperando ser descubierto. ¡Si!! Las revistas con desnudos o mejor aún, pornos. La de reflexiones que inspiraron aquellas revistas en nuestros baños, noches o simples baldíos.
Ni una puta revista, ni un resto, nada. Solo revistas de ofertas de hipermercados, electrodomésticos o la revista Nueva que viene con el diario. ¡Qué puede hacer uno con ese material!. ¿cómo hacen nuestros adolescentes? Ustedes dirán que en los cyber, que en internet tenés pornografía hasta cuando no la buscás. ¿pero donde se masturban? ¿en los baños de los cyber? ¿Se la bancan y recurren a su memoria en sus casas?.

No puedo creer que no cuenten con esos momentos tan sagrados en el baño. ¿qué generación estamos creando que no se refugia en la soledad del baño a reflexionar sobre la humanidad? ¿acaso tan saturados de desnudos y pornografía virtual están que se inspiran con fotos de la revista Caras? ¿lo harán también con la de Mariana?. Lo que pasa es que me estoy viniendo viejo, digo, demostrando también con una canción que estoy viejo.
Susana Romero, Graciela Alfano, Susana Traverso, Beatriz Salomón, Patricia Sarán, Abriana Brodsky, Silvia Perez, y obvio Susana y Moria. Centenares de tetas y culos anónimos de las revistas Libre, Semanario, Flash y hasta el diario Popular. ¿cómo es ahora? Vuelvo a preguntar. Que paradoja ¿no?, desde un medio digital reivindico la versión papel.
Pero ya saben, me estoy poniendo viejo.
Guido Sangiacomo
Sábado,4 de agosto de 2007
Ficcionarios
Tábanos molestando:(1)
El sueño de mi vida es sacarme una foto y (obviamente) conocer personalmente a Susana Traverso (que es la mujer mas preciosa que he visto en la TV en mi vida). Si alguien me puede ayudar con la dirección de e-mail de ella, el teléfono o donde la puedo ubicar se los agradeceré eternamente.
Saludos cordiales
Leonardo
[Molestá con algo]