Todos sabemos que existen niños. Niños muy niños, y niños no tan niños, y gente grande que tiene la desgracia de ocuparse de que los niños lleguen a dejar de ser niños, y se conviertan en gente como uno, adulta y responsable. Lo que no siempre se sabe, es cómo llegar con éxito a la meta.
Como corresponde a todo un especialista [1], he de darles unos buenos consejillos:
1 - Pedagogía del obrero
Método de alta eficacia. El mundo actual está inmerso en una gran confusión, mis queridos amigos. Durante el pasado siglo [2] se inventaron los niños y los adolescentes. Les aseguro que antes no existìan. O sea, que a esa gente pequeña a la que se mandaba a trabajar apenas levantaba un palmo del suelo, ahora habia que cuidarla, mimarla, tratarla bien.
¡No, mis queridos amigos!. ¡Eso es lo que ha producido el desquicio actual!
¿Escuchar a los niñitos? ¿Para qué, si apenas si saben hablar? Un buen alpargatazo [3] y a dormir sin cenar les enseñará que la vida no siempre es dulce y alegre, y hay que aprender a callarse.
2- No alimentar Mitos infantiles

Estupideces para alimentar la mitomanía. Los Reyes Magos, Papá Noel, y el Ratón Perez, no existen. O peor aun: son los padres, lo que implica que los padres se disfrazan de reyes, tienen panza y son ratones, lo que no hace más que confundir a la niñez [4], y es por ello que terminan escuchando cosas espantosas como Marilyn Manson y agarrando la 9mm de papi con los resultados por todos conocidos.
3- Cerveza y Pucho crían adultos sanos
Es absolutamente falso que dichos productos sean nocivos. Si son legales, ¿porqué no darselo a nuestros hijitos desde la cuna? Se entiende que el consumo de estupefacientes más fuertes sea algo que recién podrán comenzar en la adolescencia tardía, pero un buen faso y unas cervezas no se le niegan a nadie. Eso, combinado con un buen regalo: una moto, rollers, su primer fitito... además darán emoción a sus vidas (o lo que quede de ellas).
Nada de basuras tales como yogurcitos, cereales y esas cosas que los tipos del Gran País del Norte [5] nos quieren vender. Asado, cerveza y faso alimentan el Ser Nacional.
4- Nada de mariconadas.
Los niñitos, ese invento moderno, deben crecer bien machitos, como papi. Por eso hay que llevarlos de cacería, a los 13 años al prostìbulo, y debemos alegrarnos cuando le peguen a una compañerita de Jardín de Infantes (que es otra mariconada) [6]. Si al niñito le da por la mùsica, la pintura o la danza, debemos flagelarlo, hasta que aprenda que esas, no son cosas de machos.
Próximamente: Consejos para maridos [7].
Los saluda Lord Tiago de Shakes.
Desde el nunca bien ponderado Principado de Lom del Ort.
La ilustración de Papá Noel es de la web País de locos

Miércoles,6 de octubre de 2004
Ficcionarios
Tábanos molestando:(13)


