
El Punto de Partida
No es fácil opinar sobre una película de Mel Gibson cuando la referencia inmediata es La Pasion de Cristo, hasta el mismo Gibson debe haber estado consciente que cualquier película que hiciese iba a estar inmediatamente comparada con ese bodrio anterior. Entonces para quien quiera formar una opinión sobre Apocalypto debe tener cuidado, al acomodarse en la butaca, de desembarazarse del gusto feo que nos dejó La Pasión y hacer de cuenta de que ésta es la primera película del viejo Mad Max. Lo dije desde un principio: no es fácil.
En mi modesto caso, lo que hice fue hacer una lista de las cosas agradables que sabía de la película: la mayoría del elenco está conformada por minorías étnicas (casi todos nativos norteamericanos y mexicanos), los actores son nóveles o ilustres desconocidos, el idioma de la película es Maya Yucateco (y los gringos se cagarán de odio leyendo subtítulos)... y casi más nada.
¿Entonces hay sangre?
Una de las primeras escenas de la película es una secuencia de caza, donde los primitivos mayas persiguen a un tapir y lo obligan a caer en una trampa con pinches, donde el bicho queda muy desprolijamente ensartado; inmediatamente los mayitas lo destazan y se reparten los pedazos de carne y órganos. Si, flaco, hay sangre: es una película de Mel Gibson.
- ¡Pero habíamos dicho que nos íbamos a olvidar de La Pasion...!
Si, bueno, pero no nos olvidamos que el señor Gibson es un sádico que le gusta impresionar al publico
Aún cuando hay una cuota generosa de violencia, sangre y tripas, el asco no eclipsa la historia. Claro, lo que sucede es que esta vez hay una historia. Por otro lado, en plan de perdonavidas, a mi me quedó la sensación de que Mel Gibson puso algunas escenas violentas y asquerositas casi obligado por su propia fama, como al desgano.
¿Y cual es esa historia?
Una modesta poblacion de mayas "salvajes" son tomados prisioneros por los sádicos esbirros del sumo sacerdote para ser sacrificados a los dioses. Entre los prisioneros está Garra de Jaguar, el héroe que logra escapar para ser luego perseguido y cazado por los malos atravesando la exhuberante selva mexicana. Hasta ahi la historia, es simple y cortita.
Lo interesante es poder ser testigo de algunas situaciones laterales; por ejemplo, cuando vemos las grandiosas pirámides mayas admiramos el genio de sus arquitectos pero no nos damos cuenta de que se construyeron sobre el lomo de millares de esclavos que literalmente se mataban laburando. Vemos también la inoperatividad del Emperador, un títere tosco que apenas puede aprobar (y acatar) las órdenes y manipulaciones del sumo sacerdote. Vemos que la gente que vive en la selva es simple, contemplativa, profunda y solidaria, mientras que los habitantes del centro del imperio están desquiciados y muy corrompidos. Sobre todo eso, vemos luego que el conflicto no importa, ya que se acerca un peligro mucho mayor y definitivo.
La conclusión del Pescáu: No está mal. Tampoco es para decir que es una maravilla, pero viniendo de La Pasión es un avance importante.
No lleven a los pibes.

Jueves,15 de febrero de 2007
Cuadrito x Cuadrito
Tábanos molestando:(5)


