
Bienvenidos a esta nueva sección en la que podremos hacer un despliegue anecdótico sin parangón (¡viva, siempre quisimos poner "sin parangón" en un texto!).
La mecánica de esta nueva sub-sección de nuestra web será bastante desacartonada (¿ustedes conocen algún asado acartonado?) y podrán incluirse fotos, audios, textos y cualquier souvenir que evoque aquel asado que se hayan comido con alguna personalidad reconocida.
Los más cretinos ya estarán pensando en como cagarnos la vida haciendo que definamos "personalidad reconocida" de manera satisfactoria, pero a ellos les decimos que no se preocupen: no lo haremos tan tajantemente. Consideraremos "personalidad reconocida" a todo aquel/lla persona que sea reconocida por su pueblo, su provincia, su país, su continente y/o su planeta. Con estos parámetros dados; manejensénnnn.
Don Osvaldo
Y para arrancar la sección hemos decidido regalarles unos audios y unas anécdotas relacionadas con un asado que en 2002 nos morfeteamos tres de los integrantes del staff de esta página web: Carlitos Marcel, Pablo Scatizza y Fernando Barraza.
Todo sucedió en Cutral Có, durante la presentación de "Patagonia de fuego", el disco de Sergio Castro que cuenta la gesta de los obreros anarquistas durante la década del veinte aquí en Patagonia.
Y el primer audio que te regalaremos en esta oportunidad es "La peonada", una de las canciones incluídas en el álbum. Ahí va:
Aplausos, che.
El asadito
Luego de la conferencia que Don Osvaldo brindó en el teatro/cine de Cutral Co (que bonito que es ese lugar, eh) y de los temas que tocó Sergio Castro allí mismo, todo terminó institucionalmente con aplausos de pie y mucho fervor.
Dispersa ya la gente que acudió masivamente al lugar, nos quedamos cara a cara con los organizadores del evento y nos invitaron a un asado con Bayer. Así che, de golpe, sin preámbulos. Estas cosas sueceden de este modo: en una suerte de conjunción de casualidad, caras de hambre, sonrisas inocentes de perrito de película de dibujos animados de Walt Disney y un toque de "metichería". Así cae uno a los asados, ¿no?
Vamos con la ficha técnica: el asado era en la casa de la familia Seoane, a quien queremos agradecer la deferencia de habernos atendido de primera.
No imaginen el típico asado en quincho, porque este se preparó en una parrilla al piso, en el patio, y luego se comió en el comedor de la casa de los Seoane, pituquísima y acogedora.
Don Osvaldo estaba de humor a pesar del día largo que había tenido, viajando 1400 kms. y disertando hasta tarde en el teatro/cine. Tanto así que se paró al lado de la parrilla a mirar las brasas chispear y a tomarse un tintito.
Aprovechando el momento de introspección que el fuego da sobre las pupilas de cualquier mortal, Barraza se animó a romper el silencio (una de sus especialidades, bah) y le preguntó a Bayer que opinaba con respecto a la inminente edición en Alemania de su novela "Rainer y Minou". La pregunta era intensa en tanto la novela de Bayer profundiza mucho sobre el tema de la constante revisión culposa que el pueblo alemán hace de los días del nazismo. Pero Don Osvaldo reveló algo que nadie esperaba: para él Alemania iba a polemizar más sobre el personaje de Minou (la judía) que sobre el de Rainer (alemán puro, hijo de un jerarca nazi). Escuchen:
Pero estas revelaciones picantes y reveladoras no fueron lo único que sucedió aquella noche.
Cuando el asado estuvo listo, entre ñams y ñams, los dos gatos presentes en la cena (Pablo Scatizza y roberto Fuentes) apelaron a su estilo dicharachero y le tiraron la lengua. ¿El resultado? Bayer abrió la caja de las anécdotas y contó la sorprendente historia del Barón Von Kniegge. Descárguenla y escúchenla, porque no tiene desperdicio alguno:
Bien, habrá más, prque recién vamos por la priomera botella de vino y los primeros chorizitos y morcillitas. Todavía no llegaron el vacío ni las costillitas. Hay más anécdotas para este boletín.
Pero tendrán que esperar hasta otro capítulo.
Chau, ámense, frótense y traten de hacer cosas lindas en un munco tan despitucado como este.
La ilustración que encabeza esta nota se llama "Bayer como Von Kniegge" y es del artista plástico zapalino Carlos Isola


Viernes,8 de octubre de 2004
La importancia de llamarse inclasificable
Tábanos molestando:(4)


