Almas en agite y efervecencia. Asi estaba la Vuelta de Obligado neuquina el jueves por la noche. Colmada.
Ya existe una mecánica para los mini festivales musicales que organiza Fasinat. La gente va llegando, y presencia en vivo y en directo la rítmica de la construcción del espectáculo. Los primeros en arribar se topan con la cableada del escenario. Un mate, una birrasca. Se mira atentamente el proceso de armado, que es lento, pero hay algo de fascinante en ese trabajo de hormiga, algo asi como en el corazón quieto de una película iraní que te tiene lelo en su aparente quietud.
Y de a puñados la gente sigue llegando. De a poco. Los obreros y las obreras de Fasinpat comienzan a deambular por el predio, se aceitan detalles, la gente los saluda. En cada saludo se trasluce el agite pro-victoria, la fuerza misma del respeto a quienes han sabido darle dignidad al laburo genuino y descontaminado de vicios del sistema.
Luego, con el playón cada vez más lleno, comienza a desandarse la tibia mecánica del armado y empieza a reinar lo que más tarde será éxtasis. Una corta prueba de sonido de Las Manos junta a los ya presentes en torno al escenario. Dos canciones bastan para demostrar que lo que se verá dos horas mas tarde -el show completo- será verdaderamente fuerte.
Media hora más tarde, y con las presentaciones hechas por parte de los compañeros de Fasinpat -que ya suben al escenario y que ya reciben la primera ovación- Los de Carmen comienzan a tocar. Por abajo y entre el público compañeros de Mafissay Danna, dos fábricas en las que los laburantes están tratando de comenzar a andar el camino de Fasinpat juntan un dinero para el fondo de huelga.
Los de Carmen muestran por primera vez su extraña pero fluida mezcla de rock-pop de melodías melancólicas, algo oscuras pero vivaces. Nico D’ Enges, el saxofonista, sonríe. El es obrero de Fasinpat, entiende doblemente que lo que está pasando es fascinantemente pleno.
Media hora después, la banda saluda y agradece, las banderas dejan de flamear por un rato entre el público. Es hora de que la gente de Mafissay Danna suban al escenario a explicar en que andan, por que son horas cruciales para ellos. La gente -ya playón lleno- escucha con atención y silba todos esos nombres tan silbables. Aplaude cuando los compañeros se inflaman y levantan la voz avisando que no van a dejar de darle caña a lo que vienen haciendo.
Esta mecánica de conciencia y comunicación hace de los festivales de Fasinpat algo distinto. No hace falta mencionar, en este caso, la vacuidad que se vive en el 99 por ciento de los festivales de rock de toooodo el planeta. Aquí, bajo las consignas habituales de Fasinpat, la cosa es otra cosa.
Los laburantes en lucha bajan de las tablas. Se leen adhesiones, se habla de cosas cándidas y de cosas tremendas. El caso del asesinato de Lazaro Duarte, el militante del MST asesinado en Neuquén resuena en chiflidos a la represión y vítores al don de lucha de alguien que dejó una enseñanza mucho mas perdurable que la violencia.
Quince minutos despues sube al escenario Kairos. Cuarenta minutos de electricidad constante de una banda que encuentra cada vez mas su sonido afianzado y afianzado y afianzado. Hijos del Ñu-métal, no dejan de lado otras variantes que enriquezcan su música, y te pueden tirar una línea funk ultra ácida alla Infectious Groove o te pueden dejar de recuerdo un coro que tiene su cuna en Alice in Chains o el mas esencial de los Stone Temple Pilots. El público responde de maravillas. Pablito Inda, cantante de la banda, aprovecha para reforzar las ideas básicas del por que estamos todos allí esa noche, Frases cortas, de buen dominador de la escena, mientras camina de una punta a la otra del escenario como una dínamo que se carga para el siguiente golpe de luz. Bien por Kairos, muy muy bien.

Ya el turno de los Filippi. El sonido -comprobado estaba- iba a ser del mejor.
Y el resto.
Antes de hablar acerca de lo que provoca en su público Las Manos de Filippi, convendría hablar un poco sobre "el resto" de lo que arma esta aceitada y potente máquina de rock.
El resto, en este caso, es lo que une estrechamente a Las Manos con la gente de Fasinpat: la fuerza del laburo. Si al mencionar Fasinpat, lo primero que viene a la cabeza es: laburante con conciencia de clase, de Las Manos de Filippi también se piensa exactamente lo mismo. Automáticamente.
Y aquí estuvieron, tocando enterito su último y ultra-independiente trabajo de estudio "Control Obrero", una pequeña bomba cargada de denuncia y lucidez en la ya conocida clave de punk-frejazzero, funkie y algunos nuevos condimentos aportados en la búsqueda de una modernización de su ya legendario sonido.
Y el cambio estético no solo pasa por algunas deliciosas incorporaciones en lo musical, sino que también se tansmite en la imagen integral del show, apoyado en el increible diseño de escena que Gilda Giaimo y Pablo Marchetti efectuaron manteniendo la estética-bomba del último disco. Es más, el mismo Marchetti está junto a la banda sobre el escenario, como un integrante más, proyectando imágenes sobre la pantalla del fondo, agregando un plus fuertísimo al contenido ya de por si explosivo de las canciones

Tras un breve impasse y un singular sorteo de discos de la banda y remeras de Fasinpat a beneficio del fondo de huelga de Mafissa, la segunda parte del extenso concierto de Las Manos estuvo consagrada a hacer un repaso por muchos de los más demoledores y ácidos temas del grupo.
En una seguidilla extática no faltaron ni La puntera rosa, ni Quarra-Chino, ni Señor Cobranzas, ni una breve y siempre alegre irrupción de la Agrupación Mamanis, como tampoco una versión contundente de Cutral Co en la que invitaron a subir a uno de nuestros Mc’s de San Lorenzo Norte o el ya cantado final con el archicoreado Los métodos piqueteros en el que subió a tocar Nico D’ Enges, el saxofonista de Los de Carmen.
Extasiada y sonriente la gente emprendió regreso a sus casas a eso d elas dos de la mañana. Algunos deberían esperar el primer bondi, otros desataron sus bicis y echaron a rodar hacia el oeste. Poco a poco el playón fue quedando vacío y los ecos de una buena jornada de lucha y arte (combinación siempre estimulada por los obreros de Fasinpat) se fueron marcados en cada uno de los concurrentes.
Aquí te dejamos también la entrevista con Cabra y Pecho realizada en nuestra versión radial el miércoles pasado. Prestá atención porque no dejan tema sin tocar. Que la disfrutes:
Primera parte
Segunda parte
Tercera parte
Y la última parte
Fernando,
Kachito Livera
Domingo,24 de febrero de 2008
Preguntas como balas
Tábanos molestando:(2)
Las manos estuvo tremendo muy buena la nota y la entrevista
[Molestá con algo]las manos han crecido un monton y son la mejor banda del pais porque denuncian y construyen no como muchas otras qe se las dan del re palo y terminan acostndose con cuaquier discografica que les venga con una buena cantidad de guita grande. a veces ni tan grande
aguante las manos!!!!!!!!!!!
[Molestá con algo]