
¿Adónde estamos?, ¿A dónde están nuestros cuerpos?
_ Estamos por ahí, por algún lado...
Pero... ¿Cómo fue?, ¿Cómo fue que ya no somos?
_ Simplemente paso...
¿Y cuándo paso?
_ No lo sé... imposible saberlo.
¿Y a dónde nos llevaron?, ¿Cómo fue que nos llevaron?
No puedo... es imposible decirlo...
¿Quiero saber al menos quien fue el asesino?
No lo puedo decir... duele
¡Debemos saber!, ¡exijo saberlo...!
Debemos olvidar...
Debo saber al menos dónde están mis restos, adónde puedo ir a llorarlos, a recordarlos...
No lo sé, nadie puede saberlo y ya no busques más...
¡No!, ¡vos sabes donde están tus restos...!
Es imposible... no puedo... no quiero... ¡duele!
¡Decilo...! ¡Nos sabes...! ¡No te animas a profanar tu tumba!
¡No te das cuenta que quien sepa donde están sus restos está perdido...! ¡Perdido para siempre...!
El espejo estallo en mil pedazos. Se hincó en el suelo, se tomó la cabeza y lloró:
Estoy perdido..._ Lloro.
Estamos_ Se oyó por última vez y para siempre.

Jueves,6 de octubre de 2005
Ficcionarios
Tábanos molestando:(1)


