Antes de pasar al audio en cuestión, permitinos que te hablemos un poco de los autores del hit.
01. BICHO

Al Bicho Bolita ya lo conociste ahce un tiempo, te lo presentamos y te hicimos escuchar algunas de sus canciones.
02. POROTO

Al que por ahí no conocés es al Dr. Poroto, así que permitinos que te lo presentemos en la siguiente entrevista que le realizáramos para el número de agosto de (8300). Aquí te va
TRANSGRESOR DE SÍ MISMO
Fabio Lacolla es porteño, pero adora venir a laburar a Neuquén al menos una vez al mes. Tanto así que su primer libro fue lanzado desde aquí y por una editorial neuquina. Su alter ego, el Dr Poroto, también ocupa un espacio fundamental en su vida. Pasen y conozcan a los dos en la siguiente entrevista.
Data Lacolla:
Nació en Buenos Aires, es coqueto. No dice su edad. Editó: “El zapping dramático y otras salas” (Ediciones Psicogonia, Neuquén, 2006) Palabras asociadas a su obra: psicodrama - sociedad - máscaras - ansiedad - recuerdos Frase Lacolla: “Más allá de mis recurrentes defensas obsesivo-explicativas, creo haber aprendido mucho acerca del espíritu humano”
Fabio Lacolla es al menos dos hombres. Uno, el licenciado en psicología que actualmente es merecedor del respeto de sus pares por sus trabajos en el campo de la psicología social y el psicodrama. Viaja a España, diserta. Viene a Neuquén, da clases. El otro es el Dr Poroto, un personaje desacartonado que atiende a los rockeros en su micro radial en la fm La Mega, un músico que se autodefine como “demasiado serio para cantar en joda y demasiado chistoso para cantar en serio” y un tipo que es capaz de dispararte las más ácidas ironías con una candidez inusual en tiempos tan nihilistas. Es como Jekyll y Hyde, uno y otro todo el tiempo.
Hace solo un mes lanzó su libro “El zapping dramático y otras salas” (Ediciones Psicogonia, Neuquén, 2006), un maravilloso volumen de consideraciones profesionales, filosóficas y literarias en voz alta; un libro tan neuquino como global; un volumen tan espabilador como ingenioso. Por momentos en el libro está latiendo Lacolla y dice: “(...) el placer es lo que se añade a la vida y el goce lo que se arranca a la muerte. El objeto del deseo no es satisfacer la carencia, sino por el contrario, la carencia es causa del deseo”. Cuando menos te lo esperás el Dr Poroto asoma su hocico salvaje y dice cosas del tipo: “lo obvio se parece a una bandeja llena de canapés”. El libro, felizmente, contiene a los dos en dosis razonables.
La neuquinidaaaad al palo
Lacolla presentó su zapping el 10 de mayo pasado en un bar del bajo neuquino. En aquella oportunidad se sinceró: “ya lo presenté en Buenos Aires y Madrid, pero la verdadera presentación es ésta, la neuquina; porque este libro está hecho casi exclusivamente en Neuquén”. Aquella noche Lacolla descolló con un monólogo en el que admitía haber dejado al Dr. Poroto encerrado en el cuarto del hotel. La tiranía no duró mucho: 24 horas más tarde Poroto se liberaba de su prisión y subía al escenario del mismo bar a dar un concierto junto a El Bicho Bolita. Esa vez Lacolla debió quedarse encerrado en el hotel. Pues bien; esta perfecta, atractiva y tierna esquizofrenia se plasmará una vez más a continuación, en la siguiente entrevista que le realizamos tanto a Lacolla como a Poroto. Descubran entonces el fuego bipolar que circula por las venas de Jekyll y de Hyde:
Dicen que la psicología está demasiado obsesionada con los trastornos tempranos en la vida del hombre ¿usted también quiere saber todo el tiempo que le ha pasado a todos de niños?
Dr Poroto: en mi tierna adolescencia fui golpeteador de niños en una nursery. Fue un trabajo antropológico y precoz de donde surgió la teoría de que depende como te sacudan al nacer, eso va constituyendo tu personalidad. Por ejemplo al abombao le pegaron tímidamente y al violento le aplicaron el cortito de Karadagián. Dejé de trabajar cuando tuve problemas con una recién nacida a la que le vi cara conocida y que encima cuando le sacudí me dijo “¡no me dolió!”
Licenciado Lacolla: El psicoanálisis deforma a los profesionales como máquinas expendedoras de interpretaciones. Las monedas con las que funcionan son las angustias del paciente.
¿En qué casos y para qué miente?
Licenciado Lacolla: mentir es un acto indigno, sobre todo cuando esa mentira daña al prójimo. En todos los casos se miente para disimular carencias ¿usted me pregunta si miento? Obviamente
Dr Poroto: antes de la mentira está la omisión. Eso comprueba que la semántica puede salvarte de que pases una noche durmiendo en el sofá del living junto a tu mascota....
¿El término "psicología social"... no es un poco redundante?
Los dos al unísono: Toda psicología es social. La psicología llamada “individual” está al servicio de generar una fuente de trabajo que no solo incluya a los médicos y contemple a los profanos. Desde que nacemos siempre hay alguien cerca nuestro.
Cuente en breves palabras la vez que le tocó dirigir una improvisada sesión de psicodrama con los obreros de Zanón
Estaba dando una clase en la Escuela de Psicología Social de la Patagonia. De pronto pasa una manifestación hacia la legislatura. Eran los días finales de 2001. Al mediodía habían reprimido dentro del hospital y la gente estaba muy conmovida. Pocas veces uno liga la institución con la sociedad, aunque una se alimente de la otra. Así que propuse una intervención sociodramática previo consenso con los alumnos. Algunos decidieron quedarse en la escuela, porque no les interesaba ir a marchar. Otros era la primera vez que iban a una marcha. Luego de varias intervenciones colectivas terminamos todos abrazos y gritando “¡aguante!” con la voz del corazón.
Si su autocensura se lo permite, cuéntenos los últimos dos sueños que recuerde vívidamente
Licenciado Lacolla: Estaba pidiendo limosna en una esquina. De repente me voy a dar una vuelta y cuando llego, un vendedor ambulante que paraba ahí me dijo como retándome: “si pedís, te tenés que quedar; porque si pedís y te las tomás, nadie te va a dar nada” Dr Poroto: Me hablaban unos ojos. Si bien no recuerdo que era lo que me decían, se que lo que decían me hacía bien. Mi preocupación era adivinar cuánto calzaban esos ojos, porque quería regalarles un par de alpargatas de yute...
¿Escribe compulsivamente?
Lacolla no, Poroto tampoco. Lo que ambos hacen compulsivamente es pensar situaciones absurdas como imñagenes cinematográficas. Poroto las convierte en canciones y Lacolla en furor curandis.
¿Definiría su doble vida de Licenciado Lacolla y Dr. Poroto como algo patológico?
Si fueran dos solas sería realmente insoportable. Afortunadamente tengo más. Soy un incondicional hincha de San Lorenzo, un hedonista de la cultura, un transgresor de mi mismo, un admirador de la obra de Bicho Bolita, barredor de médanos, plantador de gente, soy un reloj sumergible que se empaña y un procesador de cosas intrascendentes.
Pregunta a lo Susana Giménez: ¿Qué fue lo que le atrajo de Neuquén?
Respuesta a lo Patricio Giménez (hermano de la diva): el avión... pienso que algún día una azafata o -de última- un comisario de a bordo se va a enamorar de mí. De Neuquén me atrajo la sabiduría pública de la gente. A diferencia de Buenos Aires, cuando está en la calle sabe para qué está. A Neuquén me trajo el viento, como a todos. Ese viento tiene el nombre de la psicología social y el psicodrama de la mano de Darío González y Javier Salinas... no me alcanzan los dedos de una mano para agradecerles el convite. Siempre digo que la Patagonia le dio un contenido emocional a la palabra utopía. Hoy por hoy también me atrae el público que viene a mis conciertos. Se genera una onda entre ellos y Poroto que cuando toco en Buenos Aires se extraña. Con el Bicho Bolita compusimos un tema juntos que dice “en la Patagonia, la gente sonia”...
Mencione al menos tres manías de Lacolla y tres de Poroto
Lacolla tiene la manía de pensar que lo que piensa puede pensarse diferente y que las pérdidas se debitan y las ganancias se sospechan. Poroto, en cambio, tiene la manía de no pensar que las cosas pueden ser diferentes. Si canta las cuarenta, nunca son treinta y seis. Otra mania es que cree que es demasiado serio para cantar en joda y demasiado chistoso para cantar en serio. Y como no puede ser de otra manera, tienen una manía en común: ¡ambos piensan que nacieron en el cuerpo equivocado!.
Por último: ¿existen los "sobichistas"? ¿viven en nuestra sociedad -entre nosotros- o solo son funcionarios?
Que vivan en la sociedad no sería un problema, porque las cosas en mi barrio se arreglan en la calle. Si un vecino se zarpa en alguna, ahí nos plantamos y tratamos de resolver el problema. Lo jodido es cuando huyen del barrio y ocupan puestos descompuestos... el Estado es un estado, y ESTAR implica acción. Entre SER y ESTAR, me quedo con el suave-estar. No es lo mismo ser amigos que estar amigos. No es lo mismo ser Sobisch que estar sobichista. De última el bigotín no eligió ser; eso es difícil de cuestionar. El problema es que siga ESTANDO y que esa acción tenga un objetivo obsceno...
03. Y AHORA SÍ: LA CANCIÓN
Aquí les va, que la disfruten


Martes,31 de octubre de 2006
Los especiales musicales
Tábanos molestando:(7)


