El mundo se derrumbó ante los ojos de Jeitosinha. Todo lo que ella pensaba ser, todos sus sueños de niña y la posibilidad de un orgasmo múltiple clitoriano eran súbitamente arrancados para siempre de su vida! ¿Y qué le iba a decir a Bruno, su amado, un muchacho de buena índole que trabajaba de cajero en el Banco Nación?
¡Nunca te voy a perdonar! ¿Por qué, mamá? ¿Por qué hiciste eso conmigo?
La furia saltaba de sus ojos color esmeralda, como ondas de fuego verde
¡Calma, querida! Todavía puedo corregir error: le contamos todo a tu papá, te compro unos calzoncillos, te cortás el pelo, aprendés a escupir y a rascarte las bolas... en fin, ¡recomenzás tu vida!
¿Pero no entendés nada, mamá? ¡Yo me siento mujer!
Entonces miremos el lado positivo: ¡sos un trava y tu mamá lo acepta!
Las justificaciones de Marilena no estaban ayudando mucho. Desesperada, Jeitosinha salió de su casa y vagó, vagó durante horas por las calles de la ciudad. Acabó concluyendo que lo mejor era buscar a Bruno y compartir con él su angustia.
“Si el me ama de verdad, va a aceptarme como soy”, pensó. El joven se sorprendió al abrir la puerta y encontrarse con su amada. Por la rigidez moral de su educación, Jeitosinha nunca iría al departamento de un muchacho soltero.
¿Vos acá, mi amor?
La chica entró sin decir nada y se sentó en el sofá. Bruno acariciaba su rostro.
Estás rara... ¿es porque no te llamé? Perdoname, mi amor, es que perdí mi celular...
No es eso, Bruno - susurró Jeitosinha. Encarando al su amado, ella le pide, con la voz temblorosa - ¡Besame, besame como si éste fuera nuestro último beso de amor!
Ondas de calor recorren el cuerpo de los dos. Bruno comienza a explorar el cuerpo de su amada con las manos, con una libertad que nunca había tenido antes.
Tengo algo importante que decirte, Bruno - dice la bella rubia, apartándose en el preciso instante en que el muchacho percibe un inesperado volumen entre las piernas de jeitosinha.
Ya se, mi amor... - responde Bruno sonriendo
¿Ya sabés?
Bruno aprieta suavemente el pene de la rubia
¡Claro, querida! Lo estoy sintiendo... ¡encontraste mi celular!
¿Aceptará Bruno a jeitosinha? ¡Sépalo en el próximo capítulo!
Comité Central Tabanero
Martes,10 de mayo de 2005
Ficcionarios
Tábanos molestando:(0)