la más cruda verdad es la verdad cruda... ¿o no?

JEITOSINHA (Capítulo IV)

El mundo se derrumbó ante los ojos de Jeitosinha. Todo lo que ella pensaba ser, todos sus sueños de niña y la posibilidad de un orgasmo múltiple clitoriano eran súbitamente arrancados para siempre de su vida! ¿Y qué le iba a decir a Bruno, su amado, un muchacho de buena índole que trabajaba de cajero en el Banco Nación?

- ¡Nunca te voy a perdonar! ¿Por qué, mamá? ¿Por qué hiciste eso conmigo?

La furia saltaba de sus ojos color esmeralda, como ondas de fuego verde

- ¡Calma, querida! Todavía puedo corregir error: le contamos todo a tu papá, te compro unos calzoncillos, te cortás el pelo, aprendés a escupir y a rascarte las bolas... en fin, ¡recomenzás tu vida!

- ¿Pero no entendés nada, mamá? ¡Yo me siento mujer!

- Entonces miremos el lado positivo: ¡sos un trava y tu mamá lo acepta!

Las justificaciones de Marilena no estaban ayudando mucho. Desesperada, Jeitosinha salió de su casa y vagó, vagó durante horas por las calles de la ciudad. Acabó concluyendo que lo mejor era buscar a Bruno y compartir con él su angustia.

“Si el me ama de verdad, va a aceptarme como soy”, pensó. El joven se sorprendió al abrir la puerta y encontrarse con su amada. Por la rigidez moral de su educación, Jeitosinha nunca iría al departamento de un muchacho soltero.

- ¿Vos acá, mi amor?

La chica entró sin decir nada y se sentó en el sofá. Bruno acariciaba su rostro.

- Estás rara... ¿es porque no te llamé? Perdoname, mi amor, es que perdí mi celular...

- No es eso, Bruno - susurró Jeitosinha. Encarando al su amado, ella le pide, con la voz temblorosa - ¡Besame, besame como si éste fuera nuestro último beso de amor! Ondas de calor recorren el cuerpo de los dos. Bruno comienza a explorar el cuerpo de su amada con las manos, con una libertad que nunca había tenido antes.

- Tengo algo importante que decirte, Bruno - dice la bella rubia, apartándose en el preciso instante en que el muchacho percibe un inesperado volumen entre las piernas de jeitosinha.

- Ya se, mi amor... - responde Bruno sonriendo

- ¿Ya sabés?

Bruno aprieta suavemente el pene de la rubia

- ¡Claro, querida! Lo estoy sintiendo... ¡encontraste mi celular!

¿Aceptará Bruno a jeitosinha? ¡Sépalo en el próximo capítulo!



[Molestá con algo] / [Enviar a un amigo]

(Para crear párrafos, deja líneas vacías.)

Búsqueda

Podcast


¿Qué es?

Desarrollo y Hosting por NqN/webs. Sistema de publicación SPIP.
Sindicar sitio RSS 2.0 ? Podcast Efecto Tabano ? Licencia CC by-nc-sa 3.0 AR exceptuando obras de otros autores