Capítulo II - La Farsa
No fue difícil esconder del padre la verdad sobre Jeitosinha.

Ambrósio era un hombre conservador y moralista, a pesar de que algunos de sus actos no se correspondían con la disciplina rigurosa que imponía a sus hijos y a su esposa. Por esta razón a nadie extrañó que desde el principio la niña fuera criada aislada del resto de sus hermanos, bajo el ojo atento de Marilena.
Para Ambrósio y los vecinos la intención de la madre era preservar la inocencia y la honra de la hija. La nena era el tesoro de su papá. Sin contacto íntimo con otros chicos, la misma Jeitosinha creció desconociendo su real condición de travesti. Los trazos finos de su cara colaboraban, y cuando llegó la adolescencia, Marilena comenzó a mezclar hormonas femeninas con el Actimel que le daba a diario, consiguiendo resultados sorprendentes.

A los 20 años, Jeitosinha no era solamente una mujer hecha y derecha, si no además la chica más linda del barrio. Fueron escasos los acontecimientos que amenazaron revelar el secreto de Marilena. El más grave ocurrió cuando la chica tenía 15 años. Era una tarde de domingo cuando Arlindo, el mayor de sus hermanos, entró en el living gritando: ¡Vi a Jeitosinha haciendo pis parada!
Con la velocidad de un rayo, y antes de que Ambrósio tuviera tiempo de pensar en la frase, Marilena le acomodó un sopapo de revés al muchacho. ¡¡Con que espiando a tu hermana en el baño, eh, degenerado!!, le dijo.

Ante la posibilidad de que la intimidad de su hijita hubiese sido violada, Ambrosio reaccionó dándole al pobre Arlindo una bruta paliza con el cinturón. Después del centésimo quinto cinturonazo le cayó la ficha: Pará un poco... ¿cómo es que viste a tu hermana meando de pie, cómo es la cosa? Pero para cuando Arlindo salió del coma, una semana después, el padre ya no se acordaba del asunto. Para Ambrósio quedó apenas como una especie de chiste de su jocoso hijo mayor. Aquellos fueron dias difíciles para Marilena. Pero la crisis que la celosa madre debía enfrentar cinco años después era mucho más grave. Se estaba acercando la hora de contarle la verdad a su hija: Jeitosinha estaba enamorada.
¿Conseguirá Jeitosinha resistir la trágica revelación de su naturaleza? Sépanlo en el próximo capítulo!

Lunes,2 de mayo de 2005
Ficcionarios
Tábanos molestando:(0)


