
No hay dudas. Marcelo "chau chau chauuuuu" Tinelli lo sabe: no hay que hacer mucho para fabricar un Frankenstein totalmente afanado de otras películas.
En el caso puntual de "Sangre Fría", se arraca por sacarle la letra "A" al título de la novela más famosa de Truman Capote. Y así arrancamos. Pero no nos quedamos solo con eso. También hay que juntar las tomas aéreas por entre las montañas de "El resplandor" (realizadas con el helicoptero cuyo alquiler, combustible y horas/piloto pagamos nosotros, pueblo de Neuquén), o traernos a casa al personaje central de "El loco de la motosierra". También podemos incluir algunas máscaras de piel de "El secreto de los inocentes", conseguir un maniático que suba las escaleras con comida como Norman Bates de "Psicosis", o pavonear chicas lindas y estudiantes universitarias de aquí para allá, como en la saga "Scream" (ah, y de paso también le robamos a esta serie el personaje del encapuchado).
Y no nos conformemos con tan poco. También robemos el documentalista de leyendas de "Blair Witch Project", o el altar de la muerte de Jason en la interminable saga "Martes 13", y -sí, ¡se puede!, dijo Angeloz- también afanemos cosas que ya son clichés sin dueños dentro del género, como los vidrios rotos de las puertas que las chicas hospitalizadas y perseguidas por el encapuchado de "Scream" puedan clavarse en el estómago, o enfocar los cuchillos acomodados en esos portacuchillos a cuarenta y cinco grados que hay en todas las mesadas de todas las cocinas de todas las películas mediocres de Hollywood. Ya que estamos también usemos un cable de acero para estrangular a alguien, y si es a la típica loca indigente de las películas, mucho mejor.
Y que no sea todo, no, ¿por qué privarse de seguir manoteando ideas ajenas?. También tomemos de otros géneros, como la comedia universitaria de Hollywood. Armemos una logia entre los estudiantes, y pongamos una secuencia en la que la chica linda pero medio boba le pide al inteligente y feo que le haga la prueba por ella. Pongámsla, total nadie se da cuenta; como nadie protestó porque el casamiento entre Tito Roldán y la otra minita, la cogotuda, estuviera calcado casi en facsimil de un capítulo de "Friends".
Así es "Sangre fría". Así y peor. Todos sus baches argumentales son rellenados con parches de edición. Nunca hay silencio. Siempre hay música de fondo, camaritas loquitas e inquietas en inserts de dudosa continuidad, efectos especiales de cd de supermercado (caballos que trotan en audio y galopan en imagen, pajaritos amazónicos en pleno bosque de arrayanes, etcétera).
Es que la edición "loca" es el único recurso que le queda al que ve como su historia hace agua. Que raro que el más grande de los Ortegas no lo sepa, más teniendo un hermano menor que hace tan buen -y despojado- cine.
Pero al mayor de los Ortega parece no importarle mucho el tema del peso propio de un buen guión. Lo demostró con creces cuando lanzó "El hacker", aquella teleserie con Carñín Calvo que... ups: tomaba ideas prestadas de un montón de series del género.
Tal vez por eso en la nueva serie que produce ahora -ésta "sangre fría, claro- los personajes inexplicablemente se meten de noche en el bosque, hacen señas de luces apuntando con sus linteranas al cielo, se visten con ropa de equitación para hacer cabalgatas por la montaña y todo está lleno de lugareños que hablan como si fueran los delincuentes porteños que salen en Crónica TV todo el tiempo.
¿Y el jefe Marcelo? No, él no se preocupa. Si el "método Ortega" de generación de ideas es el mismo que él está utilizando para hacer Video Match desde hace... mil años.
Un negocio

Y por otro lado está el negocio poco claro que el ejecutivo provincial ha realizado con la produtora de nuestro amigo Marcelo.
Hay un par de notas muy interesantes en la página web de nuestros amigos de (8300), algunas hablan sobre los números invertidos por la provincia, números que nunca fueron aclarados ni por el gobierno ni por la otra parte: Ideas del Sur. Y otras notas que hablan sobre el soberano quilombete que se armó cuando la producción de la serie utilizó el hospital de La angostura, la ambulancia y el cementerio de la Villa.
Sin confirmación oficial de cuanta plata hubo invertida en este proyecto, ni si el acuerdo también contempla gastso y más dinero onvertido en el equipo de voley "Los Gigantes", resulta muy dificil estimar si es cierto el corridillo de los tres millones de pesos (casi cuatro, dicen algunos) que se tira como al pasar sobre esta inversion.
"Efecto Tábano" encargó un presupuesto estimativo a los especialistas neuquinos en producción de cine, video y tele; pero nos pidieron un par de semanas más, para evaluar que otros ingredientes de producción hay en la tira. Esperaremos entonces. Cuatro millones -a priori- nos parece como mucho.
Mientras tanto, habría que aclarar que las críticas a la miniserie no son muy favorables que digamos.
El diario platense "El día", por ejemplo, comenta en su crítica del 03/09 que "(...)la trama se presta al juego de las influencias, ya que parece haber tomado referencias de numerosos filmes protagonizados por jóvenes estudiantes que son acechados por misteriosos villanos en aislados parajes campestres".
En este artículo el periodódico platense es duro con el contenido de la tira, pero es ciertamente benévolo con "el fenómeno" de la miniserie, en tanto "Sangre fría" midió en su primera y sobre publicitada edición un pico de 29 puntos de rating. Nada mal, claro.
Ahora hay que cotejar los números del capítuo dos. Duranet la siesta de hoy, los programas chimenteros de la televisión porteña decían -con la sorna que los caracteriza- que los números de audiencia cayeron más que notablemente.
Por ahora todo es un trascendido.
Trascendido. Igual que la cantidad de dinero invertida por el gobierno en esta producción, en los sponsoreos a nadadores que nunca usan la remera con nuestro escudo, los equipos famtasmas de voley, las notas en medios nacionales por la candidatura de Jorge Omar a presidente. Y que siga el baile.


Jueves,9 de septiembre de 2004
La tele
Tábanos molestando:(16)


