
El músico de formación académica es un caño.
Años y años tocando y quemándose las pestañas sobre las partituras para que vos sientas las más fuertes emociones en torno a la música más compleja y preciosa de la humanidad. Más (¿para qué negarlo?) el ambiente está lleno de estirados. Por eso celebramos la llegada a nuestras vidas de personajes como los Stringfever. Pasen y disfruten como nunca de la música clásica:

Martes,19 de febrero de 2008
La importancia de llamarse inclasificable
Tábanos molestando:(3)


