
Competir. Practicar deportes. Comer sano. No ver. Pagar impuestos. Comprar shampoos de ph bajo. Buscar el vino a buen precio, pero que no sea berreta. Evitar limpiavidrios y lavacoches. Vestir bien. No oir.
Trabajar poco y ganar mucho. Escapar en zappings. Criar a los chicos con valores inamovibles, cándidos y apolíticos. Yogurt diet, caminos de paz. Mis cosas, mis gustos, Mi Pc, Mis Documentos. Control, autocontrol, Metacontrol. Canales. Canal de animales, canal de historia, canal de entretenimiento, canalamiento mental. Proveerse de lo mejor en cuanto se pueda, o de lo que se pueda en cuanto mejor. Inglés. Celular. Reproductor de DVD y películas divertidas, que para complicada está la vida. No robar, pero si se pueden ocultar algunas evidencias de estas mejoras patrimoniales, mejor.
Saber pronunciar croassant, y decir chablis sin que nadie sonría en nuestra cara por detectar falta de mundo, deformidad fonética en eluso de excelsas lenguas, falta de vino caro, de standard vital.
Entonces hay que fumar para dejar de fumar, beber para dejar de beber y tomar para dejar de tomar. Hay que viajar, hay que revelarse como una persona conocedora de las bajezas de otras culturas, por eso es necesario viajar a destinos exóticos. Hay que pelear por nada y con las personas más peleables, hay que discutirle a las cajeras, a los empleados de las estaciones de servicio y a lso que tienen una remera de estoy para ayudarlo en el easy home center.
Hay que pertenecer, pero no dañar, hay que donarle dos pesos a green peace sin hacer alharaca, hay que ecologizar, deserotizar, formalizar la situación, izar la bandera de la nación nada, pagar en cuotas, mandar un mensaje de textos. Hay que pintarse la cara color esperanza, lamer la corbata del gobernador, enderezar su pin. Hay que debitar, saturar, pagar no reclamar.
Hay que bendecir el dia que nos consiguieron este puesto, hay que navegar conprecisión por mares infestads de tiburones que nos envidian. Hay que apretar, marcar, palear, socavar, transportar y masticar sin discutir, hay que existir sin molestar hay que parir sin disentir. Hay que emitir bonos, recuperar bolsas, mirar Susana, cambiar Tinelli, hay que decir que si a tiempo y que no jamas. Hay que hacerlo... si, si, hay que hacerlo, porque para algo hemos trabajado para que todo esté así de ordenado, ¿es que nadie lo ha notado?... buenas tardes bienvenidos a otra emisión lógic y desinteresada de este programa atado a la nada, bienvenidos al tabano efectal, un lugar en el que el neandertal se cree homo erectus, un paisaje sin defectus que es preferible olvidar... y olvidar... y olvidar...

Fe entrada, fe rentada, fe visionaria, fe ciega, fe desinteresada, fe atada al humo, fe de santa (santa fe), fe para encarar el futuro, fe para no afrontarlo. Fe para la fe. Telefe. Fe para cocinar, fe para encontrar que meter en la olla. Fe para derrotar o fe para el triunfo exclusivo de la derrota. Fe para decir que te tengo fe. Fe para expresar injusticia como si fuera un don o fe para dejar acabar con lo injusto. Fe para atreverse o fe para acordarse. Fe para discutirte, Fe- licidad para verte reir. Fe para el dinero, dinero para la fe. Fe para los que no la tienen, fe para superar los excesos de fe. Fe para ligar contigo, fe para dejarte de lado. Fe para detener el auto y darte esa moneda que te devuelva la fe, y con fe no perderte de vista, porque con una limosna no alcanza para edificar la fe en vos, en tus hermanos, y en tus viejos, que han perdido la fe. Fe hay que poner en el cambio, en la transformación. Fe, distinta a la fe mediatica, esa que hoy te consagra en horario completo a un papa y mañana se olvida de todo. Las guerras, el hambre, la oracidaddel poder. esa fe no es fe, esa es una hojarazca tirada sobre el patio de nuestras peuqeñas feces, que son las que mueven cada dia este mundo en el que la fe debería ser una llamarada lanzada sin piedad sobre la cara de los poderosos sin alma, es decir... sin fe de ningun tipo.

Se para en doble fila en cualquier parte, no quiere caminar ni media cuadra, le importa tres pelotas que haya alguien atrás queriendo pasar o que sea el horario pico y el tráfico sea denso. Él siempre deja su auto en doble fila, porque nada le importa, y menos lo que pueda pasarle al resto. En la cola de la panadería se cola, porque considera que su tiempo es mucho más valioso que el del resto de los mortales. En los pasillos del supermercado deja su changuito en cualquier parte para charlar con sus amistades, ¿no podés pasar?... ¡a él no le importa!, ¿está tu hijo debajo de las ruedas de su carro?: paciencia. Habla por su celular mientras maneja, y se distrae, y aminora la marcha, y nada parece importarle que desde atrás todos toquen bocina porque maneja como si fuera un zombie. Si la desgracia mundana lo obliga a tomar esporádicamente el bondi, él se colará en la fila de espera para subir antes , y luego se sentará en el último asiento que queda y jamás de los jamases le cederá el asiento a nadie, por más que suba la madre teresa de calcuta con tres niños a upa. Si llueve correte, porque él va a pasar con su auto a todo lo que da, porque los días de lluvia él considera que su tiempo es aun mas precioso que otros días, y te va a mojar. Y también se va a colar en la cola del banco. Y cuando le preguntes a quien va a votar este año te va a decir que no sabe, prque nunca sabe. O te va a decir que en su familia hace décadas son de tal o cual partido y se esconderá tras la tradición familiar para votar a cualquier pelandrún que se postule en el marco de su partido familiar. No escucha nada, no ve len la tele otras cosas que no sean las que le devuelven tranquilidad a su modo egoista de ver la vida. Corre hacia ningun lado, se esconde, no va a las reuniones de padres en la escuela de sus hijos. No dce otra cosa que “acá lo que hace falta es una mano dura”. Si, es tu vecino, es tu vecina... sííí es otro ejemplar mas de la clase media argentina, reinando en el sinsabor de pertenecer a un tercer mundo del que no reniega y nunca (pero nunca pero nunca de los jamases) tratará de cambiar nada de nada, porque para él todo está bien así, en la claracomodidad de su egosimo sin par.

Y cómo están las cosas, eh?... ¿llegarán nuevas generaciones interesadas en decir que no a los requerimientos insólitamente inhumanos de un imperio tan grande como ciego? ¿Cuándo sucederá todo esto? ¿A quién estamos esperando en esta feria de vanidades? ¿Una señal de qué y lanzada por quién? ¿Qué clase de hijos estamos educando en esta actitud quieta y seca? Somos mosto del fondo, felpudo de las cabezas que siempre nos han ensombrecido en hambres y pausas y stops y puestos de trabajo truchos, totalmente precarios puestos sobre nuestras conciencias.
No es tarde para cambiar, no... pero necesitamos empezar ahora.
No es tarde, pero hay que arrancar, ya hay demasiados cerdos en autos de cien mil, pigmeos alimentando sus vanidades, votando la nada. Ya hay demasiados encuentros entre seres que nada tienen que ver mas allá de sus caras retocadas en el photoshop para los afiches de campaña electoral, la permanencia en el pder, la legitimación del enquistamiento kapanga.
No es tarde, pero hay que arrancar, ya hay demasiados chicos desnutridos en la provincia más rica de Argentina, hay caballos en las haras, ascensores en las casas, braseros intoxicando familias enteras qiue no tienen para el gas. Hay bicicletas en los barrios que no alcanzan microcards y renaults lagunas en manos de viejas chotas, cacatúas emperifolladas que juegan al te canasta y viajan dos veces por mes al interior de la provincia y se fotografían en una comunidad mapuce mientras regalan un torno para que en la comunidad hagan artesanías y los indios sigan siendo indios, pero con un toque de modernidad apropiada.
No es tarde, pero hay que empezar a agitar ahora, porque no sirve jugar a la desazón, ni a la incredulidad, ni al nihilismo extremo. Nuestros hijos miran, ellos quedarán parados en este territorio ideológico que nosotros mismos estamos confeccionando con nuestro día a día. Esta tierra puede ser un pan con chicharrones, o una olla llena de piedras. ¿Hacia donde miramos cuando les señalamos el futuro a los que vienen detrás nuestro?.
Hay que agitar, dejar de dar la vuelta previa, dejar de reconocer el terreno, ya está claro que estamos navegando en mares infectados de bufones del poder, de mezquinos señores de la guerra, de ministros cocainómanos disfrazados de jóvenes exitosos con caballitos de carrera. Hay que agitar, hay que desmitificar a los canalla s que promulgan que no hay que creer en nada, que las ideas son anticuadas, hay que bañar con salsas exquisitas los barrios del oeste, hay que dar vuelta esos autos, hay que volar, hay que parir, hay que salir sin temor al ridiculo politiquero, porque más triste es el ridículo moral, ese que te quema el alma y la concienca cada vez que mirás a ese pibe que tiene la edad de tu hijo y pide en la calle las monedas que no siempre sos capaz de darle. Buenas tardes, bienvenidos a una edición más de Efecto Tábano.

No me pregunten porque no se. Y no me contesten, no me interesa saber. No se, no quiero saber. Vivo bien así. ¿Y donde terminaré pensando de este modo? No se. Esa no es una pregunta que deba hacerse alguien como yo; alguien que quiere solamente lo suyo, y nada más.
No me digan nada, no quiero volverme loco. Soy una persona de su casa, un buen padre, un tipo sencillo. No quiero problemas de ningún tipo. Soy paz para mí y para los míos. Dejen de hacer eso que estan haciendo, fundir mi conciencia con la del resto, ¿no ven? Yo no estoy para esto.
No me digan lo que no quiero saber, no me interesa si este mundo está patas para arriba. Desde mi ventana no se ve el hambre y con eso me alcanza para vivir así, tan tranquilo estoy... no quiero saber que es esto que vienen a decirme hasta las puertas mismas de mi responso, mi guarida, mi casa que es ciega, sorda muda, insípida, incolora e inodora. Basta, no me digan nada de nada, no estorben, no metan ruedas en el palo ni palos en las ruedas. Quiero mi auto tuneado, quiero mi casa. Quiero solamente mis cosas que tanto pero tanto y tanto me han costado conseguir. Quiero que se vayan, no quiero que me vengan a decir como es que se hacen las cosas.
Cállense, no suenen, no interfieran, no sueñen mis sueños, no hagan ruido blanco en mi conciencia, no toquen sus instrumentos despabiladores. Guarden silencio, aléjense de mi guarida, de mis chicos, de mi mujer, de mi auto tuneado.
Vuelvan a sus días grises, y vívanlos a su manera, reclamen, subsistan, griten y revienten; pero a mi no me despierten nunca de los jamases: el mundo es otro, el mundo es ese lugar que me he inventado mientras todos ustedes... militantes de las desgracias circundantes... andan por ahi... inoculando el germen de la discordia. Viva el poder hoy gobernante, que no me da nada, pero tampoco me pide algo a cambio, Viva el modelo actual aunque yo perezca... aunque pensandolo bien, esto de perecer tampoco quisiera que me lo mencionen, porque tengo mucho miedo a morir, y a la inseguridad también... y a que me descubran. Mejor hagamos lo que les dije al principio mismo de este monólogo no me digan nada, ni me pregunten nada... pero nada de nada eh. No me hablen, no me hablen, no me hablen... no quiero escuchar.

Los brillos son de los otros, siempre son de los otros. Por eso hay que tener reservas propias y no creer tanto en las jerarquizaciones que nos puedan dar desde el poder. Que me disculpe el señor ministro, ¿pero quien es él para firmar una disposición en la que diga que...? no, mejor déjenlo ahí.
El tema es que será necesario brillar por cuenta propia, que es aun mas difícil que brillar avalado por algún noticiero oficial, espectáculo de reality show, farsa montada para la ocasión. No, aquí se trata de brillar enserio, superando nuestras propias miserias, siempre vigentes en un mundo que te paga por ser indiferente, que no te da sino lo que va a quitarte en algun momento. Aquí se trata de encenderse, de ser tea, de iluminar todo lo de nuestro derredor inmediato, la cosa pequeña, precisamente esa que hace que nuestra vida tambalee cuando no está en orden. Brillando la cosa pequeña seremos imparables, navegaremos por aguas inquietas pero con la seguridad total de que nuestro pequeño barquito será capaz de torcer voluntades, de iluminar de a ratos largos, de esparcir mieses de bravura por cada isla que toque. Seremos marinos atrevidos, conquistadores continentales de mundos justos y moderados con ternura y con braveza. Pero primero hagamos brillar la cosa chica, y luego dediquémonos a la grande. Partamos seguros en nuestra cáscara de nuez, esa que brillantes como estaremos, será nuestro gran navío hacia un futuro al menos un poco parecido al que siempre soñamos. Muy buenas tardes, bienvenidos a esta edición acuática de Efecto Tábano.

No soy de nadie. No. Porque estos no son tiempos para ser de nadie, ser de alguien es insensato, aunque tampoco soy de la insensatez les digo, a ustedes , que me escuchan y a los que tambien voy a decirles algo eh: no soy suyo.
No soy de nadie porque hay muchas ideologías que han quedado perimidas y muchos ocasos de pensamientos que ya no son dignos de ser pensados. Ha caído el muro de Berlín hace casi veinte años, pero quiero aclarar que yo no soy del muro, ni su contra, como así tampoco soy de los veinte años, porque veinte años no es nada.
Por eso mismo ser de alguien me da un poco de miedo. Aunque me gustaría aclararles que tampoco soy del miedo. Entonces -creo que ya lo dije, pero como tampoco soy de las repeticiones- he tomado la determinación de no ser de nadie.
No soy de Sobisch, ni de la oposición, no soy de Kirchner ni del cabezón, no soy del PTS ni de Zanón, no soy militante por los derechos humanos ni puntero de barrio organizado. No soy lector de los diarios ni consumidor de ensayos de Althusser, no soy amante de la literatura ni amigo de la poesía, no soy critico de nada ni adherente a ningún tipo de cine, ni el del mainstream, ni el alternativo ni el independiente, ni el documental ni el mass media ni el testimonial ni el recuperado o el remasterizado.
No soy de la derecha de Hadad y Radio 10 ni de la psicobolcheada de café. No leo ni veo ni escucho al progresisimo, tampoco al catolicisimo ni al budismo. No soy de Dios, pero tampoco del Diablo. No soy ateo. No soy memorioso ni tengo ganas de serlo. No tomo helados porque no quiero elegir gustos, ni me compro ya mas ropa por no quere tener mas ganas de escojer el color. No veo mas a Tinelli, porque debería escoger el sketch que mas me gusta, ni sintonizo las radios porque tendría que quedarme con alguna para considerarla mi favorita. No como, no cago, no escupo, no doy el asiento en los colectivos porque no soy de los colectivos, como así tampoco soy de los taxis, ni de los autos o los trenes, y mucho menos de los aviones, ni que hablar de los barcos o de los camiones como los de BJ McKey, al que no miro más porque tampoco soy de las series de televisión norteamericanas, ni de las inglesas de culto, ni siquiera las alemanas de mal gusto. No soy de las telenovelas, ni de las novelas seriadas por Internet. No soy de Boca, ni de River, ni de un equipo chico, no voy al fútbol, ni a las carreras, no sigo fixtures ni juego al Toto Bingo, al Quini seis ni al sale o sale con revancha.
Es que no juego ni reflexiono sobre el juego. No pienso, no miento, no digo la verdad, no alimento esperanzas ni las dejo morir de hambre, no habilito ni cobro posición adelantada, no sorteo obstáculos ni los pongo en medio del camino,. Porque no soy del camino ni de la vereda. No soy hombre, ni mujer, ni niño ni anciano. No soy, no existo, no se por que se han detenido a prestarle atención a esto que digo ya que no soy ni interlocutor, ni narrador, ni expositor ni disertante, no soy diletante ni militante, ni vecino, ni ermitaño, no reparo en los daños ni dejo todo por repararlo todo. No voy a ser, ni seré, ni fui ni soy, no quiero nada, basta, váyanse, voy a rezar la oración de los que no son nada porque lo han elegido, aunque pensándolo bien... tampoco soy de las elecciones....
Fernando
Sábado,30 de abril de 2005
Edito Reales
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